En los años 80 y 90 las compañías eléctricas o utilities eran sinónimo de negocio aburrido, predecible y conservador. Eran empresas cuasi-monopolísiticas que gestionaban un negocio de rentabilidad media, muy estable y nada dado a la innovación. Era, en resumen, valores ideales para fondos de pensiones y carteras de bajo riesgo. Pero en 20 años, el cambio ha sido enorme. Hoy en día, Iberdrola, Enel, Nextera o EDPR entre otros son compañías que lideran la transición energética y son auténticos valores estrella entre los inversores ¿a qué se debe este cambio? ¿es sostenible en el tiempo? ¿podrán las compañías petroleras entrar en el negocio?

  1. Las Eléctricas estrella

Quizás la principal clave para entender la transformación de las utilities son las renovables. Las compañías eléctricas han sido pioneras y son líderes en la promoción, construcción y operación de activos renovables.

Como se ve en la anterior tabla, los principales operadores de energía eólica son utilities. Y según un estudio de BCG, las utilities donde las renovables tienen mayor aportación, son las que están creando mayor valor

Y como se puede apreciar en la siguiente gráfica, la revalorización de las principales eléctricas “renovables” ha sido espectacular en los últimos años.

Veamos más en detalle algunas de ellas:

  • Iberdrola: es el gran pionero de las renovables y en especial de la eólica. Con el liderazgo del incombustible Ignacio Sánchez-Galán y de la mano de Gamesa como fabricante, fue uno de los impulsores de la eólica en España en los años dorados de la década del 2000 y comenzó su internacionalización que le ha llevado a ser líder en muchos mercados con sus compañías Avangrid (USA) o ScottishPower (UK). Actualmente es uno de los principales desarrolladores en offshore, con proyectos en Francia, Alemania, UK y USA entre otros y está entrando de forma muy fuerte en solar.

Hace unas semanas anunció su plan estatégico para los próximos años donde invertirá 75.000mill€ hasta 2025, de los cuales más de la mitad será en generación renovable.

La eléctrica norteamericana es muy activa en eólica onshore y solar, aunque también tiene todavía mucha generación convencional, en especial gas.

  1. Competidores

Aparte de la obvia competencia entre las propias utilities en los principales mercados, hay otras compañías que quieren parte del suculento pastel de la generación renovable:

  • IPPs: hace 15 o 20 años, compañías generadoras independientes (IPPs) como Acciona o Scatec se codeaban con la grandes utilities pero actualmente, aunque siguen teniendo su nicho de proyectos, ya no pueden competir en tamaño y alcance. En los próximos años seguiremos viendo el proceso de especialización de las IPPs buscando los nichos donde son muy competitivas.
  • Petroleras: es la gran amenaza actual ya que son compañías que ven que su negocio principal no es sostenible y quieren “invadir” el negocio de energía limpia a golpe de talonario ya que todavía su negocio proporciona mucha caja.

Las principales compañías petrolíferas, en especial las europeas, están lanzando una ofensiva para construir su cartera de generación limpia. Sus objetivos son muy ambiciosos:

    • La británica BP tiene como objetivo 50 GW en 2030
    • La italiana Eni 25 GW en 2035
    • La noruega Equinor 16 GW en 2035
    • La francesa Total 35 GW en 2025

Teniendo en cuenta que actualmente no llegan ni a 10GW entre todos, está claro que van a tener que hacer un esfuerzo muy importante para lograr sus objetivos. Y ya están manos a la obra como demuestran las recientes operaciones de Total en España asegurándose un pipeline de 5 GW solares y de Galp adquiriendo 3GW solares a ACS

  1. Eléctricas vs Petroleras ¿quién está mejor preparado?

Como hemos comentado anteriormente, las petroleras son un competidor temible por su gran liquidez y por su necesidad de salir de su negocio tradicional para sobrevivir. Aún así, mi apuesta por las utilities es clara y está basada en varias ventajas competitivas claves en el negocio de la energía limpia:

  • Experiencia: las petroleras son recién llegadas al negocio mientras que las utilities llevan 20 años desarrollando y operando activos renovables. Esto es clave en un negocio donde la tramitación burocrática es una pieza importante.
  • Rentabilidad: unido a lo anterior y por la urgencia de las petroleras de construir su cartera de proyectos, están casi obligadas a comprar proyectos ya desarrollados o en fase de promoción. Las utilities sin embargo, desarrollan gran parte de su pipeline de cero o greenfield, con lo que la rentabilidad es mayor. Esto unido a la mayor experiencia en la operación, hace que la rentabilidad que podemos esperar de los activos sea mucho mayor en las eléctricas que en las petroleras.
  • Integración vertical: es la gran arma secreta de las eléctricas. En los planes de inversión de Iberdrola o Enel que veíamos antes, el 40% aprox. de la inversión total iba destinada a infrestructuras y redes. Y esta será la clave en el negocio aún mayor que habrá en las próximas décadas: las Smart grids. Y en ese negocio, quien controle las redes, quien pueda gestionar la demanda y quien pueda ofrecer servicios de valor añadido será el verdadero ganador. Y son la utilities las que estarán en todas las partes de la cadena de valor desde la generación, pasando por el transporte hasta la distribución y podrán ofrecer servicios integrales a una sociedad cada vez más electrificada. Hay quien ya anticipa mejoras de 3-4p.p en la rentabilidad a corto y de hasta 25p.p. a largo plazo gracias a las oportunidades del negocio de la energía “digital”

Las principales compañías eléctricas han apostado fuerte por la generación renovable y está dando frutos en la actualidad en forma de rentabilidad, liderazgo y crecimiento. Pero quizás lo más importante es la posición privilegiada que tienen para ser también los líderes de la nueva economía electrificada del futuro.